01 / ¿Por qué se mueve la Tierra?
Las placas tectónicas se mueven lentamente. Cuando una falla bloqueada se desliza de repente, la energía acumulada viaja como ondas sísmicas. Estas ondas provocan los temblores que llamamos terremoto. Muchos eventos ocurren en los límites de las placas, pero también pueden producirse en su interior.
02 / Interpretar la magnitud
La magnitud describe el tamaño de un terremoto a partir de mediciones sísmicas. Es distinta de la intensidad, que describe el movimiento en un lugar concreto. Un mismo evento puede sentirse de forma diferente según la distancia, el terreno y los edificios. La magnitud por sí sola no indica los daños locales.
03 / Epicentro, foco y profundidad
El foco o hipocentro es el lugar subterráneo donde comienza la ruptura. El epicentro es el punto de la superficie situado directamente encima. La profundidad indica a qué distancia de la superficie comenzó el evento. El movimiento depende de la profundidad, magnitud, distancia y geología local.
04 / Réplicas y temblores
Las réplicas son terremotos que siguen a un evento mayor en la misma zona mientras la corteza se reajusta. Pueden continuar durante mucho tiempo. El rastreador muestra eventos registrados; la proximidad no demuestra que pertenezcan a la misma secuencia. «Temblor» suele usarse informalmente para un movimiento leve.
05 / Un mapa desigual
Los terremotos se concentran en límites tectónicos activos, como el Cinturón de Fuego del Pacífico. Las redes de vigilancia y los umbrales de registro varían por región. Una zona vacía en el mapa no significa que carezca de riesgo, y un período activo no predice un terremoto mayor.
06 / Seguimiento, pronóstico y alerta
Un rastreador muestra eventos detectados. Un pronóstico estima probabilidades. Un sistema oficial de alerta temprana detecta un terremoto ya iniciado y puede avisar a algunos lugares antes de que llegue el movimiento fuerte. Ninguno predice con precisión un futuro terremoto. Consulta los servicios oficiales locales para decisiones de seguridad.